“Es increíble escuchar en otras voces lo que uno produce, lo que uno escribe”: Hernán Ruiz

*El joven escritor sinaloense participa en el “Café Literario a Distancia” del Colegio de Bachilleres, donde alumnos y madres de familia leen parte de su obra, “Las horas que perdimos”.

“Hay cosas que solo comprendemos si las escribimos, es increíble escuchar en otras voces lo que uno produce, lo que uno escribe”, expresó el joven escritor sinaloense, Hernán Arturo Ruiz, ante más de un centenar de asistentes al “Café Literario a Distancia”, programa virtual por Zoom y Facebook Live que desarrolla el Colegio de Bachilleres del Estado de Sinaloa.

“La literatura te ayuda a no tener guardadas las cosas de tu pasado y, sobre todo, de tu presente; también se hace para sacar esas obsesiones, esos sueños con lo que nos quedamos”, dijo el invitado, previo a la bienvenida que ofreció el secretario general de Cobaes, Óscar Lara Salazar, quien dijo que la tradición cultural que la institución ha ido forjando a lo largo de los años “es una oportunidad para reencontrarnos todos y tender un puente a nuestros compañeros educandos”.

Promovido por la Dirección de Extensión de la Cultura, a cargo de Olga Judith Peña Inzunza, alumnos y madres de familia de los planteles 07 (El Fuerte), 11 (Juan José Ríos), 20 (Pericos), 22 (Culiacán), 34 (Coyotitán), 80 (Siete Ejidos), 113 (San Joaquín) y 18 (Badiraguato) dieron lectura a “Las horas que perdimos”, cuento qu habla sobre un niño cuya madre vive traumada por la falta del padre y que, cuando lo exhuman, se lleva los huesos a su casa, además de la obra “Las nuevas aventuras de Billy the Kid”, que el escritor redactó como parte del sueño que tuvo de niño de ser vaquero.

“Me da mucho gusto que los padres de familia se incorporen a estas dinámicas porque el esfuerzo quedará arraigado en los hijos; incluso, si los maestros no se apasionan por este tipo de temas no van a poder transmitir de forma conveniente el conocimiento”, dijo Ruiz Lindoro, quien recibió en 2015 la primera Mención Honorífica del Premio Nacional de Cuento “Beatriz Espejo”, otorgado por la Secretaría de Cultura de Yucatán.

“Qué bueno que se construyan estos espacios donde la cultura puede llegar a nuestros jóvenes. Tengo muy presente a mi madre cuando me ayudó a leer y escribir. Me decía que no se lee como robot, se lee cantadito con entonación, esa formación siempre me dio cierta presencia en el salón de clases y también me ayudó a descubrir mi vocación de ser escritor”, precisó.

A pregunta de los alumnos, reveló que su libro favorito y que marcó su formación es “Pedro Páramo”, de Juan Rulfo, de quien destacó que sólo escribió dos obras, la otra de ellas, “El llano en llamas”, suficientes ambas para alcanzar la fama en el mundo de la literatura.

Asimismo, como primeras lecturas sugirió los libros de Jorge Ibargüengoitia y toda su producción novelística, entre ellas “La Ley de Herodes”, además de recomendar los cuentos de Inés Arredondo, los que calificó como ‘potentes’.

Olga Judith Peña Inzunza agradeció al escritor su notable participación y señaló que “cuando creces entre libros se adquiere ese hábito por la lectura, enseñanza que empieza en casa”, no sin antes destacar la presencia de Gilberto Ojeda Camacho, coordinador ejecutivo de la Zona 03 y Mayra Gisela Peñuelas Acuña, coordinadora estatal de los Centros de Educación Media Superior a Distancia (EMSAD).

La directora de Extensión de la Cultura manifestó su reconocimiento a la conjunción de esfuerzos hecha por las jefas de los Departamentos de Bibliotecas y de Atención a Padres de Familia, Paola Osuna Burgos y Margarita Espada de la Vega, respectivamente, y por los delegados culturales, directivos, bibliotecarios y docentes de los planteles de la institución.

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